miércoles, 15 de julio de 2009

Utopía, (Continuación)

“Cuerpo de Mujer” óleo sobre tela, 60cm x 90cm

Luis Makianich, 1986
Safe Creative #0905283736632
La asamblea continuó por varias horas y los ánimos del público se fueron volcando en forma creciente hacia la postura de revelarse a la Corporación que los sostiene a riesgo de perder todos los beneficios que eso significa. Hubo varios oradores pero el momento culminante es ahora, cuando Ishania, la bella muchacha toma la palabra. Arnais la ve virtualmente flotar hasta el podio con su andar femenino y se prepara para aplaudir cualquier cosa que ella diga, mostrando una incondicional y desbordante alegría por el contenido de lo que ella pudiera decir.
-“Ustedes saben que no pertenezco a la colonia…” –Empieza diciendo. “Tampoco pertenezco a ninguna de las barriadas que se alinean en la espiral Ciclotrónica, ni me nutro de su especia, ni mi familia lo hace…y como pueden ver, aún gozo de buena salud”. La hermosa joven levanta su frondoso cabello color cobre y lo suelta sobre su voluptuoso y perfecto cuerpo translúcido, provocando un estruendoso aplauso en la libidinosa muchedumbre iniciado por el joven Arnais. La bella Ishania hace una graciosa y sutil reverencia y continúa:

-“En el campo interno de la espiral, no tenemos lujos, ni especia, pero tenemos dignidad…y sobre todo ¡Libertad! Para vivir donde queremos y con quien nos amemos…” –Dice esto último suavemente, y lo hace mirando provocativamente a los ojos de Arnais, quien se ruboriza y al principio no puede sostenerle la mirada pero luego cobra valor y se la devuelve desafiante hasta terminar en una sonrisa.

Al terminar el mitin, la gente se dispersa orgullosa y la joven pareja se aleja caminando lentamente hacia los campos interlineales de la espiral, donde vive Ishania. El joven galante acompaña a la doncella embriagado por su perfume cuando ella le dice: -“¿No te intriga saber por qué te protegí?” (Sin mirarlo de frente ni detener la marcha). Arnais, que hasta ahora estaba en una nube de encanto cae virtualmente a tierra y para de caminar, mirando a la dama con cara de carnero degollado, sin saber que decir. Ella continúa hablando al ver que él se queda sin habla. –“Yo sé quién eres y a qué has venido a la ciudad”.

-“¿Cómo sabes que no pertenezco a la ciudad?” replica él aún desconcertado. -“¡Si no lo sabía, ahora lo sé!” contesta ella con sarcasmo “aunque no sé si aún debo preocuparme por ello… ¿o sí?” Lo incita provocativa recostándose contra una gran roca en la penumbra del atardecer.

Arnais accede a la invitación acercándose a ella y la abraza dulcemente.

A la mañana siguiente, el valiente guerrero llega al cuartel orgulloso de su última contienda, aunque al ver a Scaneye, su fiel aguilucho volando en círculos sobre su cabeza en señal de bienvenida, toma conciencia de su situación y aminora la marcha como para darse tiempo a pensar alguna excusa que darle a su capitán, quién lo espera ansioso de saber sobre sus avances en campo enemigo.

Krocba lo recibe diciendo:-“Tenemos trabajo que hacer, ya me contacté con la Corporación y están esperando nuestras medidas disuasivas, para frenar el motín”.


“Ciudad Ciclotrónica / Campos interlineales de la espiral”

Myriam Mahiques y Luis Makianich, Arquitectos, 1989

-“¿Medidas disuasivas?” –pregunta tímidamente Arnais. -“Sí, y como estábamos sospechando, no tenemos mucho tiempo” replica el comandante. “Scaneye estuvo consiguiendo material de otras barriadas, y Jack recopiló información sobre otras veinte asambleas disidentes en lugares estratégicos de la ciudad… ¡Es hora de secuestrar a los instigadores y reconfigurarlos para un nuevo régimen de readaptación social!”

-“No creo que con eso logremos algo. Ayer en el mitin, la gente tomó coraje y se decidió por la sublevación por unanimidad, por lo que no creo que reiniciar a los instigadores sea suficiente”, dice El joven Arnais con desesperación.

-“En ese caso se les cortará el abastecimiento de esencia para desalentar a las masas” – contesta Krocba, -“Lo importante es terminar con los cabecillas y el más importante de ellos, es tu dulce Princesa” –completa el jefe con una mirada de advertencia a su subordinado.

Arnais comprende que está siendo implicado por su jefe pero decide continuar en esa postura. –“Ishania no le pertenece a la Corporación, ella nació naturalmente en los campos interlineales de la ciudad y no se tiene el poder de reiniciarla genéticamente”

-“Entonces simplemente tiene que desaparecer por el bien de la sociedad”. –Sentencia Krocba.-“Y esa va a ser su misión” –y concluye con aire militar:

-“¿Comprendió soldado?”

-“¡Si…mi comandante!”, responde Arnais cuadrándose ante un oficial superior.

Krocba le da instrucciones a Scaneye, para que localice e inocule un suero re-iniciador a los incitadores mediante el aguijón provisto en sus garras, y ordena a Jack activar la suspensión temporal de la provisión de la especia que fluye por el ciclotrón, para presionar a los disidentes a que vuelvan a sus respectivas tareas de colección de insumos. Arnais sabe que la especia que sirve de nutriente para los humanos que viven en las viviendas biotécnicas, contiene además una droga con un componente adictivo, que obliga a los trabajadores a mantener una incondicional fidelidad a la Corporación, por lo que no sería conveniente suprimírselas por mucho tiempo, si se pretende mantener la factoría funcionando, es por eso que no presta atención a las directivas de Jack y se aboca a impedir las de Scaneye, con la escusa de cumplir sus propias órdenes. Sostiene a su aguilucho con una mano y finge impulsarlo por la ventana a la orden de:-“¡Vuela por tu misión!”, cuando en realidad lo que hace es extraerle la tarjeta de memoria que la contiene.

-“Con su permiso, mi capitán…voy por mis órdenes” –Dice el joven teniente haciendo una formal reverencia, y sale de la habitación con la venia de Krocba. Al rescatar a su fiel aguilucho, el joven le implanta nuevas directivas, que consisten en localizar a su amada y advertirle sobre los planes de su jefe. El plan de Arnais es convencer a su jefe que abandonan la ciudad con la misión cumplida pero previamente destruir el abastecedor de especia y permitir que la comunidad comience una nueva vida en libertad, viviendo del trueque entre colonias en lugar de hacerlo de las migajas que la Corporación les ofrece por su trabajo. Una vez hecho esto, los tres soldados se reencuentran en la nave para emprender el triunfal regreso.

-“Ya estamos todos”, dice Arnais. Krocba le sonríe y le contesta: -“Te equivocas…” (Cuando ve salir de otra recámara a Ishania, quién se ubica al lado de su jefe)-“ahora estamos todos” continúa incluyendo a la bella mujer, y ordena a Scaneye que lo arreste por traición. El aguilucho vuela sobre su hombro y le aplica un aguijón que lo deja paralizado mientras el capitán sigue explicándole:-“Ella es una infiltrada que trabaja para la Corporación desde que era una adolescente y fui yo quién la reclutó. Era una carta en la manga que me permitía controlar la insurrección en nuestra ausencia, ya que se nos hace inviable enviar expediciones periódicas”. Krocba da las instrucciones finales a Jack antes de partir, y redacta el informe que Scaneye graba en su disco de memoria.-“Misión fallida. Factoría improductiva a raíz del triunfo de la insurrección. Personal infiltrado Ishania y Teniente Arnais caídos en cumplimiento del deber. Recomiendo la interrupción del suministro de especia y abandono de la ciudad. Fin del reporte.” Luego da unos pasos hacia la hermosa joven y la besa en la frente.

-“Lamento no haber estado cuando perdimos a tu madre, hija mía”, después toma de los hombros al aturdido Arnais, y le dice:-“Siempre supe que serías el indicado para ella…hijo mío”.

La nave tardó unos minutos en desenmordazar los tentáculos de la tierra, como si se resistiera a dejarla, hasta que por fin da un salto glamoroso hacia el infinito paisaje del cielo nocturno. En tierra quedan Arnais e Ishania con los ojos puestos en la maravillosa estela de luz que como fuegos artificiales anuncian el día de la independencia. Ella lo toma de la mano y le dice:

-“Vamos a casa…”



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