miércoles, 16 de junio de 2010

Esta Barra Bullanguera

“Bullanguera”, Pintura Digital de Luis Makianich, 2010.

Safe Creative #1006166613275


Es tiempo de plegarias contrapuestas y de sueños compartidos; de alegrías desbocadas entre llantos desconsolados; de salir a la calle con la mirada puesta en el cielo; de sentirse solo entre miles de personas; de callar o gritar al unísono en un instante de pasión, cuando nuestro corazón se estrella contra el poste que nos dice no, o quizás nos devuelve a la vida. Un peregrinar de almas en pena despliega su colorida esperanza en una batucada que se ensambla con un febril enjambre de vuvuzelas, ahogando los estoicos cánticos de la muchedumbre que pretende avasallar sus miedos a puro optimismo, que como una multitudinaria oración se eleva con la súplica a sus respectivos dioses, que parecen ser el mismo, y que se verá en el dilema de decidir la suerte de esta paradoja.
-“¡Le Bleu…Le Bleu!”-Se entrelaza con un: –“¡Olé…Olé!”- Para doblegar un entusiasta:-” ¡Brasil!, ¡Brasil!”-Hasta que un avasallante “¡Vamos…Vamos…Argentina!” irrumpe en escena marcando el paso de sus pulsaciones y asegurándose un lugar en el reparto de bendiciones, las que debieran recibir antes de juicio final, cuando un silbato dictamine que su suerte ha sido sellada en la historia para siempre.
Con los ojos cerrados y sus cabezas orientadas al cielo la masa humana espera el veredicto aunada en un solo deseo…un único ruego que al caer la noche disipará sobre su inmenso y heterogéneo cuerpo, con soberbia o resignación, bañados en un único llanto, donde tristezas y alegrías se debaten su propiedad, aunque al día siguiente, un grupo de barrenderos recoja el saldo de sus anhelos regados por el piso en papeles multicolores.

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